Arremeter contra un ladrido incandescente; al borde de su propia exstinción. Derribar columnas de aires que no existen. Beberse la vida de uno mismo y follar con la virginidad de una botella...
Sin noticias de Toulusse, ni de Oslo, ni de Praga, ni de Florencia... Sin noticias.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario