Corriendo y desangrado viniste desde aquellas tierras brumas, y no tan brumas, que al parecer estabas renegado a volver a pisarlas. Encotnraste lo que creias que era el paraiso de los hombres y al tiempo te diste cuenta que era un espejismo en medio del desierto. Y ahora que? Ahora vagarás por el desierto y emprenderás el largo camino de sed y hambre al repliego del viento y el calor, solo o acompañado ¿que mas dá? Pero de lo que ya te has dado cuenta, nadie te lo va a quitar. El desierto es así.
Y ahi estan los Tuaregs, caminando por el desierto... sin esperar nada del mismo, solo aceptando. Sin sueños... Como los elefantes, en silencio, por el bosque.
martes, 8 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario