miércoles 4 de noviembre de 2009

Hace sol. No hay nubes...

Las fachadas blancas parecen los susurros ausentes que echaba en falta, me deslumbraban.
Reparto esperanza a aquel que me la pida. Y en el vano intento de arrancarmela, le responderé con el abandono de su alma en caminos llenos de zarzas, espinos y rocas despeñadas. Ha venido. Está aquí. Otoño que le llaman. Transición regresiva, que le llamo. Volvamos al lugar donde zarpamos. Volvamos a ver, sentir, soñar, dormir, volar, follar, esperar, aceptar... Como dice el Ismael: quizás no seamos heroes, pero aun seguimos vivos.

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